Apuntes sobre Codependencia y Arte Moderno

19.9.11

Sin título, 2011, fotografía. (Mar muerto)


El amoroso cuidado de uno mismo
....no hay una guía para fijar límites. Cada uno tiene su propia
guía en su interior. Si seguimos trabajando en nuestra recuperación,
se desarrollarán nuestros límites y se volverán sanos y sensatos.
Nuestro Yo nos dirá lo que necesitamos saber, y nos amaremos lo
suficiente a nosotros mismos como para escuchar.
Más allá de la codependencia.
¿Qué necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos?
Escuchar la voz interior. ¿Qué te hace enojar? ¿De qué estás harto?
¿En qué no confías? ¿Qué no te parece bien? ¿Qué no puedes soportar?
¿Qué te pone incómodo? ¿Qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿Qué no quieres
ni necesitas? ¿Qué te gusta? ¿Qué te hace sentir bien?
En la recuperación aprendemos que cuidar de uno mismo nos conduce al
sendero de la voluntad de Dios y al plan que Él tiene para nuestra
vida. El cuidar de uno mismo nunca nos aparta de lo que es nuestro
mayor beneficio; nos conduce a ello.
Aprende a cultivar esa voz interior. Podemos confiar en nosotros
mismos y cuidar de nosotros mismos. Somos más sabios de lo que
pensamos. Nuestra guía es interior y siempre está presente. Escucha
esa guía, confía en ella y cultívala.
Hoy afirmaré que soy un regalo para mí mismo y para el Universo.
Recordare que el amoroso cuidado de uno mismo hace posible ese
regalo en su forma más superior.

16.9.11

Sin título, 2011, oleo en papel



Límites sanos
Los límites son vitales para la recuperación. Tener y fijar límites
sanos es importante en todas las fases de la recuperación: en el
aumento de la autoestima, en el manejo de sentimientos y en el aprender a amarnos y valorarnos realmente.

Los límites surgen desde lo profundo de nuestro ser. Tienen relación
con el cese de los sentimientos de culpa y de vergüenza, y con el cambio de nuestra creencia respecto de lo que merecemos. A medida que se clarifican nuestros pensamientos acerca de todo esto, sucede lo mismo con nuestros límites.

Los límites también están conectados a un Tiempo Superior al nuestro. 

Fijaremos un límite sólo cuando estemos listos para hacerlo, ni un momento antes. Lo mismo harán los demás.

Hay algo mágico acerca de alcanzar el punto en que uno está listo para fijar un límite. Sabemos que hablamos en serio; los demás también nos toman en serio. Las cosas cambian, no porque estemos controlando a los demás, sino porque nosotros hemos cambiado.

Hoy confiaré en que aprenderé, en que creceré interiormente y en que
fijaré a mi propio ritmo los límites que necesito en mi vida. Este ritmo debe ser el adecuado sólo para mí.

12.9.11

Plaza de la Libertad, Septiembre 11 2001, Nueva York, fotografía.


A veces sólo toma un poquito de práctica y de análisis consciente el despertar nuestra parte emocional. Las siguientes cosas me ayudan a ponerme en contacto con mis sentimientos: el ejercicio físico, escribir cartas que no tengo la intención de enviar, hablar con la gente con la que me siento segura, y pasar un rato en callada meditación. Necesitamos hacer del análisis consciente de nosotros mismos un hábito. Necesitamos prestar atención a las actitudes de “no deberías sentirte así” que nos decimos a nosotros mismos; necesitamos prestar atención a nuestro nivel de comodidad; necesitamos escuchar lo que estamos pensando y diciendo y al tono de voz que empleamos; necesitamos tener los ojos puestos en lo que estamos haciendo. Encontraremos nuestro camino hacia nuestras emociones y a través de ellas, un camino que a nosotros nos funcione.

Necesitamos invitar a las emociones a nuestra vida. Y luego hacer el compromiso de cuidar de ellas gentil y amorosamente. Sentir nuestros sentimientos. Confiar en nuestros sentimientos y confiar en nosotros mismos. Somos más listos de lo que pensamos.

9.9.11

Mona Lisa, 1503-19, óleo.


A veces sólo toma un poquito de práctica y de análisis consciente el despertar nuestra parte emocional. Las siguientes cosas me ayudan a ponerme en contacto con mis sentimientos: el ejercicio físico, escribir cartas que no tengo la intención de enviar, hablar con la gente con la que me siento segura, y pasar un rato en callada meditación. Necesitamos hacer del análisis consciente de nosotros mismos un hábito. Necesitamos prestar atención a las actitudes de “no deberías sentirte así” que nos decimos a nosotros mismos; necesitamos prestar atención a nuestro nivel de comodidad; necesitamos escuchar lo que estamos pensando y diciendo y al tono de voz que empleamos; necesitamos tener los ojos puestos en lo que estamos haciendo. Encontraremos nuestro camino hacia nuestras emociones y a través de ellas, un camino que a nosotros nos funcione.
Necesitamos invitar a las emociones a nuestra vida. Y luego hacer el compromiso de cuidar de ellas gentil y amorosamente. Sentir nuestros sentimientos. Confiar en nuestros sentimientos y confiar en nosotros mismos. Somos más listos de lo que pensamos.

8.9.11

Al cambiar de forma 1, 2010, cibachrome.


Cada dominio de intercambio personal (conocidos, pareja, padres, extraños, figuras de autoridad o relaciones profesionales) constituye una dimensión especial donde la asertividad puede darse o no. No obstante, en nuestra experiencia, las personas tímidas, emocionalmente dependientes, represoras e introvertidas parecen estar caracterizadas por lo que podríamos llamar una personalidad inasertiva.

PARA EXIGIR respeto debo empezar por respetarme a mí mismo y reconocer aquello que me hace particularmente valioso, es decir: debo quererme y sentirme digno de amor. Precisamente, la dignidad personal es el reconocimiento de que somos merecedores de lo mejor. Así como nos sentimos amados e importantes cuando alguien nos defiende y nos cuida, de igual manera la autoestima sube como espuma cuando nos resistimos a ser sacrificados, utilizados o explotados.

7.9.11

La carta, 1943, pintura.


Los sentimientos son indicadores y motivadores. Observa los patrones en nuestros sentimientos. Nos dicen mucho acerca de nosotros y de nuestras relaciones.


Si pensamos que algo es horrible, que nunca se mejorará, y que simplemente no debe de ser, nuestros sentimientos serán intensos. A esto le llamo pensar desastrosamente. Por eso es importante, luego de haber sentido nuestras emociones, examinar nuestro pensamiento. Que lo saquemos a la luz. Si es inadecuado, entonces ya sabemos qué tenemos que hacer pan resolver nuestro problema, ¿no es así?
Hay ocasiones en que podemos necesitar discutir nuestros sentimientos y pensamientos con otras personas. No es sano vivir nuestra vida en aislamiento. Compartir nuestra parte emocional con otros produce acercamiento e intimidad. Y también el ser aceptados como somos por alguien nos ayuda a aceptarnos a nosotros mismos. Esta es siempre una experiencia maravillosa. A veces, podemos querer discutir las cosas con un amigo que simplemente nos escuche, mientras ventilamos nuestros asuntos y tratamos de averiguar que está sucediendo. Las cosas que nos guardamos dentro pueden crecer demasiado y volverse demasiado poderosas. Lanzarlas al aire hace que se reduzcan. Ganamos en perspectiva. También es divertido compartir los sentimientos placenteros: las alegrías, los éxitos, los “tiempos color de rosa”. Y si queremos tener una relación de intimidad con alguien, necesitamos discutir nuestros sentimientos persistentes con ella o con él. A esto se le llama honestidad emocional.

6.9.11

Der Watzmann, 2009, fotografía.



Fernando Savater: podemos decir que la dignidad humana implica, al menos, cuatro condiciones:

No ser un instrumento para otros fines distintos a los propios.

Ser autónomo en las propias decisiones.

Ser tratado de acuerdo con sus méritos y no con circunstancias aleatorias como raza, etnia, clase social o preferencia sexual, es decir, no ser discriminado por esas razones.

No ser abandonado, despreciado o rechazado afectivamente.

5.9.11

Sin título, 1995, fotografía.




La aceptación no debe confundirse con una etapa feliz. Es un nivel casi vacío de sentimientos. Es como si el dolor se hubiera ido, y la lucha hubiera terminado…

Creemos profundamente que nuestras circunstancias actuales —en todos sus detalles— son exactamente como debían de ser por el momento.

La pena, como cualquier emoción auténtica, va acompañada por ciertos cambios físicos y por la liberación de una forma de energía psíquica. Si esa energía no se gasta en el proceso normal de apesadumbramiento, se vuelve destructiva dentro de la persona... Incluso la enfermedad física puede ser el castigo por una pena no resuelta… Cualquier evento, cualquier percepción que contenga un sentido de pérdida para ti puede, y debe, hacernos vivir un duelo. Esto no significa una vida de tristeza incesante. Significa estar dispuestos a admitir un sentimiento honesto en vez de siempre tener que reír para huir del dolor. No sólo es permisible admitir la tristeza que acompaña a cada pérdida, es la opción sana.

4.9.11

New York/Boogie Woogie, 1941-42, óleo.


La asertividad le permite agotar posibilidades, a la vez que la convierte en participante activa y no pasiva de la situación.

La asertividad le permitió abrir el camino que va de adentro hacia fuera.

La asertividad es una herramienta de la comunicación que facilita la expresión de emociones y pensamientos, pero no es un arma destructiva como la utilizan los agresivos. Está diseñada para defenderse inteligentemente. Cuando la ponemos al servicio de fines nobles, la asertividad no sólo se convierte en un instrumento de salvaguardia personal, sino que nos dignifica.

Ser asertivo implica una toma de decisión en la que el sujeto debe sopesar los pros y los contras, y resolver si se justifica o no, actuar asertivamente.

1.9.11

Modulo de construccion de tortillas, 1998.




Autoaceptación:

Si puedo aceptar que soy quien soy, que siento lo que siento, que he hecho lo que he hecho —si puedo aceptarlo, me guste o no— entonces puedo aceptarme a mí mismo. Puedo aceptar mis defectos, mis dudas sobre mí mismo, mi pobre autoestima. Y cuando pueda aceptar todo eso, me habré puesto del lado de la realidad en lugar de intentar luchar contra ella. Ya no estoy haciendo nudos mi conciencia para mantener los engaños acerca de mi condición actual. Y así despejo el camino para dar los primeros pasos hacia el fortalecimiento de mi autoestima…
En tanto no podamos aceptar la realidad de lo que somos en un momento dado de nuestra existencia, en tanto no podamos permitimos totalmente a nosotros mismos estar conscientes de la naturaleza de nuestras elecciones y de nuestras acciones, no podamos admitir la verdad dentro de nuestra conciencia, no podemos cambiar.