Apuntes sobre Codependencia y Arte Moderno
27.8.11
Yucatán, 1930-31, trabajo en papel.
Las personas no asertivas piensan, sienten y actúan de una manera particularmente débil a la hora de ejercer o defender sus derechos. Los pensamientos típicos que las caracterizan pueden resumirse así:
“Los derechos de los demás son más importantes que los míos”.
“No debo herir los sentimientos de los demás ni ofenderlos, aunque yo tenga razón y me perjudique”.
“Si expreso mis opiniones seré criticado o rechazado”.
“No sé qué decir ni cómo decirlo. No soy hábil para expresar mis emociones”.
25.8.11
Avenida del parque del castillo Krammer,1912, óleo.
Hay una zona intermedia entre la sumisión obsecuente y la agresión enfermiza en la que se realza la verdadera capacidad humana de reconocerse individual sin ser individualista, de cuidarse a sí mismo sin descuidar a los demás y de crear salud mental aprendiendo a expresar adecuadamente lo que se piensa y siente.
24.8.11
Antzo VIII, 1986, impresión.
Cada vez que agachamos la cabeza, nos sometemos o accedemos a peticiones irracionales, le damos un duro golpe a la autoestima: nos flagelamos. Y aunque salgamos bien librados por el momento, logrando disminuir la adrenalina y la incomodidad que genera la ansiedad, nos queda el sinsabor de la derrota, la vergüenza de haber traspasado la barrera del pundonor, la autoculpa de ser un traidor de las propias causas. Ni siquiera los reproches posteriores, los haraquiri nocturnos y las promesas de que “nunca volverá a ocurrir”, nos liberan de esa punzante sensación de fracaso moral.
¿Qué nos pasa? ¿Es tan importante la opinión de los demás que preferimos conciliar con el agresor a salvar el amor propio, o será que los condicionamientos pueden más que la autoestima? Y no me refiero a situaciones en las que la seguridad personal o la de nuestros seres queridos esté objetivamente en juego, sino a la transgresión en la que no existe peligro real y pese a ello escapamos.
23.8.11
Ataque de la luz azul, 2009, óleo.
Quizá la pérdida más dolorosa que enfrentan muchos codependientes es la pérdida de nuestros sueños, de las esperanzadoras y a veces idealistas expectativas del futuro que la mayoría de la gente tiene. Esta pérdida puede ser lo más difícil de aceptar.
Irlanda, 1962, fotografía.
Hay una zona intermedia entre la sumisión obsecuente y la agresión enfermiza en la que se realza la verdadera capacidad humana de reconocerse individual sin ser individualista, de cuidarse a sí mismo sin descuidar a los demás y de crear salud mental aprendiendo a expresar adecuadamente lo que se piensa y siente.
22.8.11
21.8.11
Tooba, 2005, fotografía.
¿Sólo ves para afuera y no ves para adentro?
Aprender a amar-me para poder amar-te
a concentrarme
a perdonar
a vivir
a pensar
a reírnos de nosotros mismos
Se puede re-aprender a vivir
Vive y deja vivir
18.8.11
Sin título (eres una persona muy especial), sin fecha, colage.
Es imprescindible que la persona codependiente logre hacer buenas amistades y compartir con ellas de una manera sana. Ellas serán su más importante "grupo de apoyo", después de su familia. A veces es necesario romper con viejas amistades que perjudican o impiden la curación.
17.8.11
Puff, Puff, Pass, 2008, óleo y pigmento.
DECLARACIÓN DE AUTOESTIMA
Yo soy yo.
En todo el mundo no existe nadie exactamente igual a mí.
Hay personas que tienen aspectos míos, pero en ninguna forma el mismo conjunto mío.
Por consiguiente, todo lo que sale de mi es auténticamente mío porque yo sola lo elegí.
Todo lo mío me pertenece: mi cuerpo, todo lo que hace;
mi mente, con todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo todas las imágenes que perciben;
mis sentimientos, cualesquiera que sean: ira, alegría, frustración, amor, decepción, emoción;
mi boca, y todas las palabras que de ella salen, refinadas, dulces, o cortantes,
correctas o incorrectas;
mi voz, fuerte o suave,
y todas mis acciones, sean para otros o para mí.
Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Son míos mis triunfos y mis éxitos, todos mis fracasos y errores.
Puesto que todo lo mío me pertenece, puedo llegar a conocerme íntimamente.
Al hacerlo, puedo llegar a quererme y sentir amistad hacia todas mis partes.
Puedo hacer factible que todo lo que me concierne funcione para mis mejores intereses.
Sé que tengo aspectos que me desconciertan y otros que desconozco.
Pero mientras yo me estime y me quiera, puedo buscar con valor y optimismo soluciones para las incógnitas e ir descubriéndome cada vez más.
Como quiera que parezca y suene, diga y haga lo que sea, piense y sienta en un momento dado, todo es parte de mí ser.
Esto es real y representa el lugar que ocupo en ese momento del tiempo.
A la hora de un examen de conciencia, respecto de lo que he dicho y hecho,
de lo que he pensado y sentido, algunas cosas resultarán inadecuadas.
Pero puedo descartar lo inapropiado, conservar lo bueno e inventar algo nuevo
que supla lo descartado.
Puedo ver, oír, sentir, decir, y hacer.
Tengo los medios para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productiva y para lograr darle sentido y Ordenar al mundo de personas y
Cosas que me rodean.
Me merezco y así puedo estructurarme Yo soy yo y estoy bien.
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